Conceptos básicos de osteosíntesis

¿Qué es la osteosíntesis?


Cuando ocurre una fractura ósea, el cuerpo inicia un proceso natural de reparación. Sin embargo, en muchos casos, los fragmentos del hueso necesitan ayuda para mantenerse en la posición correcta mientras sanan.
Ahí es donde entra la osteosíntesis, una técnica quirúrgica que utiliza materiales especiales para unir los huesos y favorecer su recuperación.
Etimológicamente la palabra osteosíntesis es la siguiente:
Osteo = hueso
Síntesis = unión
Por lo tanto, osteosíntesis literalmente significa “unión del hueso”.

¿En que consiste la osteosíntesis?

La osteosíntesis es un procedimiento quirúrgico que se realiza para unir, fijar y estabilizar los fragmentos de un hueso fracturado mediante el uso de materiales especiales como placas, tornillos, clavos o alambres.

¿Para qué se realiza?

Se realiza para Restablecer la forma y función del hueso después de una fractura, médiate Alineación correcta de los fragmentos óseos para Favorecer la consolidación y cicatrización del hueso, para Permitir la movilidad temprana del miembro afectado y reducir el tiempo de inmovilización.

Los objetivos son

  • ​Estabilidad y funcionalidad del hueso fracturado mediante la fijación interna o externa con materiales quirúrgicos
  • Restablecer la alineación anatómica del hueso fracturado
  • Brindar estabilidad mecánica a la fractura​
  • Facilitar la consolidación ósea adecuada​
  • Reducir el tiempo de inmovilización externa​
  • Permitir la movilización temprana de la extremidad afectada​
  • Prevenir complicaciones asociadas a una mala cicatrización​
  • Mejorar la funcionalidad y calidad de vida del paciente

Tipo de osteosíntesis

  • Osteosíntesis externa:

Se usan fijadores externos que estructuras metálicas fuera del cuerpo unidas al hueso mediante pines o clavos. Se aplica cuando hay fracturas expuestas, heridas contaminadas o cuando no es posible hacer cirugía interna inmediata.

  • Osteosíntesis interna:

Consisten en la colocación de dispositivos que van dentro del cuerpo directamente sobre del hueso para mantener los fragmentos en su lugar, con placas anatómicas y tornillos específicos para cada hueso y tipo de fracturas.​​

  • Clavos intramedulares:

Son implantes útiles para fracturas largas de los huesos largos, y se colocan con un sistema especializado para poderse introducir dentro del canal medular de los hueso, y por ejemplo los mas comunes son en el fémur, tibia o humero.​

 

CaracterísticaOsteosíntesis internaOsteosíntesis externa
DefiniciónFijación de los fragmentos óseos mediante dispositivos implantados dentro del cuerpo (placas, tornillos, clavos intramedulares).​Fijación mediante dispositivos externos al cuerpo, unidos al hueso por clavos o pernos transcutáneos (fijadores externos).​
Ubicación del materialDirectamente sobre o dentro del hueso.​Fuera del cuerpo, conectado al hueso mediante pines/pernos.​
Indicaciones principalesFracturas estables, diafisarias, articulares o que requieren reducción anatómica precisa.​Fracturas expuestas, inestables, con gran daño de partes blandas, politraumatizados, control temporal antes de cirugía definitiva.​
VentajasEstabilidad fuerte.​Permite movilización temprana.​Mejor alineación anatómica.​Estético (oculto bajo la piel).​Menos invasivo sobre la fractura.​Ideal en fracturas abiertas.​Fácil acceso a partes blandas.​Ajustable después de la cirugía.​
DesventajasCirugía más invasiva.​Riesgo de infección profunda (osteomielitis).​Puede requerir retiro posterior.​Voluminoso e incómodo.​Riesgo de infección en trayecto de clavos​Menor confort estético y funcional.​
Ejemplos de dispositivosPlacas, tornillos, clavos intramedulares.​Fijadores externos, clavillos.​

Material de osteosíntesis

¿De que están hechos los materiales?

Acero inoxidable quirúrgico

El acero inoxidable es uno de los materiales más comunes en osteosíntesis. Está compuesto principalmente por:

  • Hierro (Fe)
  • Cromo (Cr)
  • Níquel (Ni)
  • Molibdeno (Mo)

El cromo le otorga resistencia a la corrosión, mientras que el níquel mejora su ductilidad que es capacidad de deformarse sin romperse.
Este tipo de material es fuerte, económico y fácil de fabricar, aunque en algunos pacientes puede causar reacciones por su contenido de níquel, así como ser mas pesado que otros implantes y ferromagnético.


Aleaciones de titanio

El titanio (Ti) y sus aleaciones principalmente con aluminio y vanadio son cada vez más utilizados debido a su excelente biocompatibilidad y bajo peso.
Entre las más comunes se encuentra la aleación Ti-6Al-4V que contiene titanio, aluminio y vanadio.

Las principales ventajas son que favorece la osteointegración, es decir, la unión directa con el hueso, además se no genera reacciones alérgicas, y su punto mas fuerte es ser más ligero que el acero.


Materiales bioabsorbibles

En algunos casos, se utilizan materiales que se degradan dentro del cuerpo una vez que el hueso ha sanado, evitando una segunda cirugía para retirarlos.

Estos están hechos de polímeros biodegradables, como:

  • Ácido poliláctico (PLA)
  • Ácido poliglicólico (PGA)
  • Copolímeros PLA/PGA

Son ideales en pacientes jóvenes o en fracturas donde se desea una recuperación natural y progresiva del hueso sin dejar material permanente.



Materiales compuestos y recubrimientos

Hoy en día, la investigación biomédica busca crear implantes inteligentes que combinen lo mejor de varios materiales: titanio recubierto con cerámicas bioactivas, compuestos con hidroxiapatita (similar al mineral del hueso) o polímeros reforzados con fibras.
Estos nuevos materiales buscan mejorar la compatibilidad, resistencia y adaptación del implante dentro del organismo.


Complicaciones

La osteosíntesis ha revolucionado el tratamiento de las fracturas óseas, permitiendo una recuperación más rápida y una mejor alineación de los huesos. Sin embargo, como todo procedimiento quirúrgico, no está exenta de complicaciones.
Algunas de ellas se relacionan directamente con el tipo de material utilizado, su manejo quirúrgico o la respuesta del cuerpo humano ante su presencia.

Estas son las complicaciones más frecuentes

Infección

Puede producirse por contaminación durante la cirugía o por una infección posterior en la herida. Los microorganismos pueden adherirse a la superficie del implante, formando una biopelícula que dificulta su eliminación con antibióticos.

Causas comunes:

  • Falta de asepsia durante la cirugía.
  • Sistema inmunológico debilitado.
  • Permanencia prolongada del material dentro del cuerpo.
  • Una mala estetización y manejo del material estril.

Síntomas: dolor, enrojecimiento, secreción purulenta, fiebre o inflamación local.

Aflojamiento o rotura del material

Con el tiempo, y especialmente si el hueso no cicatriza correctamente, el material puede aflojarse, doblarse o romperse.
Esto ocurre cuando la carga mecánica sobre el implante supera su capacidad de resistencia o cuando hay falta de consolidación ósea conocida como pseudoartrosis.

Consecuencias: pérdida de estabilidad, dolor persistente y necesidad de una nueva cirugía para reemplazar o retirar el material.



Rechazo o reacción inflamatoria

Aunque los materiales como el titanio y el acero quirúrgico son biocompatibles, en algunos casos el cuerpo puede reaccionar ante su presencia.
Esto no es un “rechazo” en el sentido inmunológico clásico, pero sí puede producir inflamación local, dolor o sensibilidad en la zona del implante.

Una de las causas posibles son los micro desgaste del material, que libera partículas al tejido circundante, ocasionando alergia a metales como el níquel del acero inoxidable.

Corrosión o desgaste del implante

Con el paso del tiempo, algunos metales pueden sufrir corrosión electroquímica, especialmente en ambientes húmedos y salinos como el interior del cuerpo, esto puede liberar iones metálicos como níquel o cromo que desencadenan irritación, pigmentación o incluso toxicidad local.

El titanio es mucho más resistente a la corrosión, por lo que suele preferirse en cirugías de larga duración o en pacientes con alergias.


Retardo o falta de consolidación ósea

A veces, a pesar del uso de material adecuado, el hueso no se une correctamente, esto puede deberse a una fijación inadecuada, mala irrigación sanguínea o exceso de movilidad en la zona. Como resultado el hueso no cicatriza y genera una pseudoartrosis o lo hace de forma incompleta, prolongando la recuperación y, en algunos casos, obligando a retirar o sustituir el material.


Necesidad de retiro del material

En algunos pacientes, una vez que el hueso ha consolidado, el implante puede causar molestias, dolor o limitación de movimiento.
Por ello, es común realizar una segunda cirugía para retirarlo, especialmente en pacientes jóvenes o en zonas donde el material interfiere con tendones o músculos.
Otros factores pueden ser:

  • Retraso consolidación o pseudoartrosis
  • Otra fractura
  • Intolerancia al material
  • Rotura o aflojamiento del material

¿De que materiales disponemos?

Como abras notado en la información mostrada, el Titanio es de los matariles con mejores cualidades, es por ello se todos los implantes que manejamos están hechos de esta aliacion.

Al tener un solo material también evitamos la confusión y combinación de materiales, puedan crear otra complicación llamada metalosis que es provocada por al utilizar materiales metálicos como el acero inoxidable y el titanio, ocurre cuando los implantes metálicos dentro del cuerpo comienzan a liberar partículas o iones de metal hacia los tejidos que los rodean y generando una reacción inflamatoria crónica y, en casos graves, daño a los tejidos, músculos e incluso al hueso.

Evaluación

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